La fructífera imagen que ha mostrado el mercado laboral tras el impacto de la pandemia escondía un dato preocupante pesa a las tasas de creación de empleo históricas experimentadas en los últimos tres años. Yes que a habiéndose superado holgadamente el volumen de afiliados a la Seguridad Social que registró a finales de 2019, incluso superado, las Horas Laborales efectivas no terminan de alcanzar los niveles precios ante la crisis sanitaria. Sí, hay más empleo que nunca en España, y más que hace tres años, pero no se trabajan tantas horas como antes.
Así lo pone negro sobre blanco en un análisis publicado este lunes el banco de españaen el que se da cuenta que la intensidad del empleo viene históricamente reducida en los últimos 40 años, ha experimentado una nueva caída notable tras la pandemia y la perspectiva es que mantenga la senda descendente en las próximas déadas favorecida por el cada vez mayor peso de la población mayor de 55 años en el mercado laboral, la disminución anticipada de la fuerza de trabajo por la caída de la natalidad y el elevado volumen de jubilaciones que se espera colgante los próximos años.
Sin embargo, el dato sustancial está en la caída del 4% de las horas trabajadas en España en los últimos tres años. Mainly, apunta el bancario supervisor, por el fuerte repunte de las bajas laborales en España que vienen en 2020 con el COVID-19 y que sin embargo no se ha vulto a tasas previas a la pandemia pesa a dado ya por superada la crisis sanitaria. “Las horas por ocupado se situaron en el cuarto trimestre de 2022 alrededor de un 4% por debajo de las observadas tres años antes. En todos los casos, un tercio de esta caída observada en los medios de comunicación de lunes a viernes se debe al aumento de las bajas por enfermedad, que tras la pandemia todavía se encuentran en niveles elevados”, señalan los autores del informe.
Una circunstancia, la del saldo exponencial de nivel de absentismo y su implicación financiera para las arcadas públicas, de la que da cuenta de un estudio reciente publicado por Randstad Research -con datos del segundo trimestre de 2022-. Apunta el servicio de estudios de la compañía que la tasa de ausentismo se encuentra en el 6,2%, lo que supone que, al día, 1.269.140 empleados no acudieron a su puesto de trabajo. Esta cifras, más allá, supera a la tasa de absentismo del 5,8% registrada en el mismo periodo de 2021.
De hecho, aunque la estadística publicada solo recoge resultados hasta la mitad del año pasado, el registro interanual del primer trimestre aventura un nuevo aumento del tasa de absentismo en el conjunto de 2022. Así, mientras que en los tres primeros meses de 2021 la tasa de absentismo laboral era del 6%, en ese mismo periodo del año pasado se alcanzó el 7,1%.
El envejecimiento agravará la caída
En este punto, el Banco de España echa la vista atrás. Apreciar cómo funciona la tendencia de caída de horas en nuestro país se retrotrae 40 años. Así, la jornada laboral de medios en España disminuyó entre 1987 y 2019 de 37 a 31,8 horas semanales (entre 200 y 300 horas anuales).
“Esta reducción refleja, en términos generales, factores comunes en otras economías, como el avance tecnológico, que ha permitido ganancias de productividad que dan lugar tiene un aumento de las horas dedicadas al ocio a un gasto de las destinadas al trabajo”, explicó el estudio apuntando hacia los cambios en la estructura sectorial de la economía, con un aumento del peso del sector servicios; la incorporación progresiva de la mujer al mercado laboral; la tendencia hacia una mayor ratio de parcialidad, y el envejecimiento demográfico.
Precisamente, sobre este aspecto del aumento de la longevidad El Banco de España indica que se trata de un elemento crucial que determinará la fluctuación de los niveles de intensidad de empleo en la próxima década. Así, destaca que el envejecimiento de la población, el mayor peso de los mayores entre los ocupados y el menor nivel de fuerza de trabajo por los bajos niveles de natalidad mantendrán una senda de caída de horas trabajadas.
“De cara al futuro, resulta previsible que el perfil de caída de las horas trabajadas por ocupado se prolongue en los próximos años. el progresista envoltura demográfica ejercerá una presión a la baja sobre la jornada laboral media, una medida que aumenta el peso de los trabajadores de más edad en el conjunto del empleo”, señala el estudio
Asimismo, recuerdan los autores que este último colectivo tiene, por término medio, una duración de jornada menor, aspecto que verá reforzado por la previsible prolongación de la vida laboral a través del retraso en la edad de jubilation y por los posibles incentivos a la júbilo parcial. “Cabe esperar que continue la ganancia de peso de los servicios denttro del conjunto de la actividad económica, lo que también tendería a reducir la cifra media de horas trabajadas”, añade.
