El subsidio al salario mínimo dificultará salvar a los 3 millones de parados

El subsidio al salario mínimo dificultará salvar a los 3 millones de parados

El debate anterior cuenta con la reciente aprobación de la última subida del salario mínimo interprofesional osciló pendante no pocas semanas sobre la abundancia de la revalorización y sobre el impactado que podría tener para las empresas por la implicación en los costes laborales y el efecto redistributivo sobre los 2,5 millones de asalariados que han visto incrementarse un 8% sus nominas de forma automática.

Sobre estas dos líneas de discusión, la de los costes empresariales y la del impacto sobre el mercado de trabajonuestro acuerdo con la posición de la patronal que promueve una revalorización del 4% para este ejercicio al considerar que elevar por encima de este umbral los costos asociados a las bases máximas de cotización podría suponer un golpe en la línea de flotación principalmente de pequeñas y medianas empresas y autónomos, que en muchos casos arrastrarán aún las heridas de la pandemia y de la crisis inflacionista del año pasado.

Por su parte, el Gobierno consideró que la subida de 1.080 euros es más que asumible para el tejido productivomás saneado en términos de deuda que en anteriores momentos de fuertes desequilibrios económicos, y que además han contado con un nutrido pliego de ayudas extraordinarias en los meses de la pandemia ya la postre con las líneas de los creditos ICO.

Mientras, por el lado del mercado laboral, el debate -aún inconcluso-oscila entre el impacto negativo sobre la creación de empleo que notaron no pocas organizaciones de estudio, como el del banco de españa where el reciente y polémico informa encargado por el propio Ministerio de Trabajo a la catedrática de Economía Sara de la Rica con el que se buscó un refrendo a la subida plantada y que sin embargo arrojó un aviso nítido de los efectos contraproducentes que tienen para la creación de empleo en los sectores susceptibles a la subida -cifra en casi 30,000 puestos los destruidos por la subida del 22% en 2019-, los menos calificados, ocupados por mujeres y menores de 30 años, y en la mayoría de casos encuadrados en el sector servicios.

Aquí, la otra línea argumental sí que se asume la gran mayoría de expertos consultados y de informes emitidos por organizaciones de estudio económico está en la consideración del SMI como un potente instrumento redistributivo de renta y de riqueza, y vienen un fuerte catalizador para estrechar la brecha sarial entre hombres y mujeres que los sindicatos se sitúan en el 21%.

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Sin embargo, en todo este debate aparece un tercer actor en discordia ignorado durante el proceso de negociación -al menos no cuenta con representación en el diálogo social- y que está altamente afectado por la revalorización, qu’acumula y un 47% en los últimos cinco años: el colectivo que se ajusta a los 3 millones de parados en España.

Para ellos, aunque no exista un impacto directo por la medida si eso implica el mayor de los efectos colaterales: la complicación cada vez mayor de reengancharse al mercado laboral. Cabe recordar que muchos de estos parados proceden de perfiles profesionales de los sectores sensibles a la subvención, por lo que este aumento de remuneración implícita que los empleadores tomen las decisiones de contratación con pis de job. Y más aún tras el agravamiento de la temporalidad con la reforma laboral.

Según el director regional del Sur de Europa de Hays, Cristóbal DottieThis is the last subdivided del 8% no conllevará un ajuste de empleo pero sí que complicará aún más la vuelta al mercado laboral de la gran mayoría de los más de tres millones de parados.

Tal y como explicó a ABC el experto de la compañía de soluciones de personal y contratación, «cuanto menor sea el salario mínimo, más difícil es reducir la bolsa de empleados». Y esto es así, como se ha mencionado, porque entre los desempleados se encuentran precisamente los perfiles más susceptibles a la subidalos menos calificados, ocupados por mujeres y menores de 30 años, y en la mayoría de casos encuadrados en el sector servicios.

Asimismo, señala el experto de Hays que otro de los problemas que entraña la subida del SMI pactada por el Gobierno y los sindicatos es, precisamente, que no cuenta con un consenso pleno ni con la participación del empleador en la decisión final.

« Eleva el umbral, el listón de entrada de los parados al mercado laboral. Sobre todo para quienes buscan trabajar a jornada completa”, explica en un breve análisis para este medio el economica javier santa cruz. El experto recuerda en este punto que la subida hasta los 1.080 euros no afectará a quienes sean “parados friccionales”. Es decir, aquellos que están de alta en las listas del pero desempleo con la certeza de una reserva temprana.

“Son los que menos”, explica Santacruz al registrar que la bolsa de parados en España se caracteriza precisamente por el gran peso de quienes acumulan más de 12 meses como demande de empleo: los parados de larga duracion. Así, concluya que para todos ellos el reenganche al mercado de trabajo pasa por contratos a tiempo parcial, «pese a que quieran trabajar más horas y por más salario».

El Catedrático de Economía Aplicada, juan iranzo, apunta a ABC que cuanta más se suba el salario mínimo “más eyecta a gente del mercado de trabajo”. “Esto favorece la economía sumergida y penaliza el empleo”, señala apuntando que “no solo porque supone una barrera de entrada sino porque conlleva un encarecimiento enorme de los costes laborales”.

«Ir a penalizar mucho a la agricultura, ya que es un sector que en este momento tiene problemas», pero también al de los servicios, limpieza, comercio, hostería y también del empleo doméstico, según advirtió Iranzo. Además, asegura que “aleja a los parados del mercado laboral”.

Por Andrés Herrera Castro